Con 46 años, José de Jesús Piedras Meléndez ha demostrado que los sueños no tienen género.
Con nueve años de experiencia como manicurista, es dueño del salón “Imperio” ubicado en #Chiautempan, un proyecto que nació en Estados Unidos y que logró hacer realidad tras un giro en su vida personal.
En una profesión tradicionalmente dominada por mujeres, Jesús ha roto estereotipos con talento, disciplina y creatividad. Gracias a la guía de una manicurista experimentada, perfeccionó su técnica y conquistó la confianza de sus clientas, quienes buscan su estilo único y sus diseños innovadores.
Además, su salón se ha convertido en un espacio de formación, con una academia que capacita a nuevas generaciones en técnicas de uñas.
Pese a los prejuicios de género, Jesús afirma con orgullo: “Las barreras se las pone uno mismo. Todos podemos alcanzar el éxito”.
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